El sarro, también conocido como cálculo o tártaro, es la calcificación de la placa bacteriana, de consistencia dura, amarillenta o marronácea, y mucho más difícil de eliminar que la placa. En función de la zona en la que se forma, podemos distinguir entre el sarro supragingival, en los dientes y encías, y el subgingival, el que se acumula debajo de la línea de la encía, creando bolsas periodontales.

En este artículo, desde nuestra clínica dental en Argés, te explicamos cuáles pueden ser sus consecuencias para la salud bucodental y cómo podemos prevenir su formación.

¿Qué consecuencias tiene para la salud bucodental?

El sarro, además de ser antiestético, es, junto con la placa bacteriana, una de las causas principales de la aparición y el desarrollo de las enfermedades que afectan a las encías. Es decir, la gingivitis y la periodontitis. En primer lugar, el sarro, por lo tanto, puede dar lugar a la inflamación y el enrojecimiento de las encías. Si esta patología, que es reversible, no es tratada, puede evolucionar hasta convertirse en periodontitis. En estos casos, también se ven afectados los tejidos que rodean y dan soporte al diente y, en última instancia, puede ocasionar su pérdida.

Por otra parte, el sarro también está relacionado con un aumento del riesgo de sufrir caries y mal aliento o halitosis.

¿Cómo podemos prevenir la formación del sarro?

La higiene bucodental y la limpieza dental profesional y las revisiones odontológicas periódicas son las tres claves fundamentales para prevenir la formación del sarro.

Además del cepillado diario, utiliza el hilo dental y los cepillos interproximales para limpiar los espacios interdentales. Puedes, sin embargo, utilizar también un irrigador dental. Este dispositivo, por ejemplo, está altamente recomendado para los pacientes que llevan brackets, ya que, gracias a su chorro de agua a presión, permite eliminar la placa acumulada en las zonas de difícil acceso.

La limpieza dental profesional, por su parte, está recomendada, como mínimo, una vez al año. Para pacientes periodontales, no obstante, podemos aconsejar la realización de una cada seis meses. Este sencillo procedimiento nos permite eliminar la placa y el sarro acumulados entre los dientes y en la base de las encías, evitando la inflamación y el enrojecimiento de estas.

Por último, en las revisiones odontológicas periódicas podemos detectar los primeros síntomas de la enfermedad periodontal y, por lo tanto, tratarla para evitar la periodontitis y consecuencias de mayor gravedad para la salud bucodental del paciente.

Si necesitas hacernos una visita, puedes ponerte en contacto con nosotros en los teléfonos 925 21 37 44 (Toledo) / 925 29 37 25 (Argés) o a través del formulario de nuestra página web.

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